MANUEL ROYO

 APASIONADO DEL DEPORTE

(cuidado físico y psíquico)

Buenas tardes a todos /as

Soy Manuel Royo y al escrito de esta tengo 54 abriles. Hace unos dos años y medio más o menos que conocí a Azucena, en ese momento ella era monitora del Mandor y yo un hombre el cual había empezado a sentir el paso de los años. Me animé a ir al gimnasio para intentar paliar los efectos del paso del tiempo en mi cuerpo y en mi mente, que a decir verdad son muchos cuando uno se deja llevar por la vida sin coger las riendas. Desde el principio Azucena fue una figura especial para mí en el gimnasio, ya que acudía a rectificar mis ejercicios y asesorarme sobre como debía hacer los movimientos sin necesidad de solicitar su ayuda. Al igual que conmigo, observé que esto era algo que hacía con muchas otras personas, actitud que todos agradecimos sinceramente y que nos a ayudado a disfrutar más y aprender de esta gran experiencia que es hacer ejercicio físico.

Un día cualquiera mientras disfrutaba de mi tiempo libre en casa, ocurrió algo que me cambió para siempre. El día 25 de abril de 2011 tuve un accidente y me rompí la cadera, tuvieron que operarme y colocarme unos hierros y unos clavos que desgarraron mi musculatura. Fue un suceso trágico y muy doloroso que cambio mi vida en muchos aspecto y en un apartado muy positivo de todos ellos, participó directamente Azucena.

Cuando regresas a casa con silla de ruedas todo es diferente, no puedes ser independiente como lo eras antes y mi gran odisea del gimnasio se tuvo que ver interrumpida por un tiempo. Azucena empezó a ayudarme a salir del bache en el que estaba metido yo y mis muletas ya que tardé bastante en poder andar “me parecía al Rey “. Ella me iba asesorando sobre como debía hacer los ejercicios para fortalecer los músculos sin dañarme y por si fuera poco empezó a darme masajes (que ella sabrá la fuerza que tenía que hacer para poder conmigo, pues eran realmente dolorosos para mi).

De estos hechos que os he relatado aún no hace ni dos años y hoy soy un hombre totalmente distinto del que llegó con su silla después de una larga operación. Con esfuerzo, energía y la ayuda de una gran profesional he conseguido andar e incluso correr y es más, ahora he recuperado la fuerza y puedo aguantar peso con las piernas, haciendo unas 20 repeticiones en prensa con 100kg. Voy unas tres veces por semana al gimnasio, recordando lo que Azucena me ha enseñado para recuperarme del todo físicamente y lo mas importante para recuperar la ilusión de seguir cuidándome. Supone todo un logro para mí llegar a donde he llegado ya que ha supuesto un gran sacrificio y sé que sin ella no habría sido lo mismo.

Creo que Azucena es una muy buena profesional a la que espero Mandor sepa valorar y, una mejor amiga y persona.

Solo puedo decir, Gracias Azucena.

Manuel Royo