VENDAJE FUNCIONAL

shutterstock_139392626El Vendaje Fucional:

Es un tipo de técnica de inmovilización parcial que se emplea en lesiones tendinosas, musculares y ligamentosas principalmente.

Se dice  ‘inmovilización parcial’  porque el vendaje limita la movilidad en el sentido del movimiento en que aparece dolor o podría agravarse la lesión, mientras que permite el resto de movimientos de la articulación o complejo articular.

Tiene la ventaja de que evita los inconvenientes de una inmovilización completa (como pueden ser pérdida de masa muscular, riesgo de pérdida de densidad ósea -osteoporosis- en la región inmovilizada, problemas circulatorios, tromboembolismo y otros efectos indeseados). Además, permite el apoyo y la movilidad, asegurando la máxima estabilidad con una movilidad relativa.

  • Los vendajes funcionales pueden ser preventivos o terapéuticos. Serán preventivos en el caso de realizar el vendaje sin que exista previamente una lesión pero tratando de minimizar el riesgo de padecerla. Por ejemplo, el esguince más frecuente es el de tobillo, por eso es muy común que los deportistas lleven vendajes funcionales preventivos para evitar esta lesión en concreto.

En el caso de ser vendajes terapéuticos, son vendajes destinados a aliviar una patología concreta, minimizando el dolor y el riesgo de que esta patología se agrave, pero permitiendo que el sujeto practique su actividad deportiva con la mayor normalidad posible.

Pongamos el caso de algunos deportistas (por ejemplo, los futbolistas) que sufren por ejemplo un esguince de tobillo leve. Incluso siendo leve a cualquiera de nosotros nos tendría varias semanas sin poder caminar bien; sin embargo, estos futbolistas están listos para competir el fin de semana siguiente a la lesión.

Esto no es magia, sencillamente es que, además de que ellos cuentan con unas condiciones físicas que le permiten recuperaciones más rápidas, así como un equipo profesional y tecnológico muy avanzado en tratamientos sanitarios, salen a jugar utilizando estos vendajes funcionales, que limitan la movilidad hacia la zona lesionada -reduciendo el dolor- a la vez que permiten el resto de movimientos del tobillo y pie. De esta forma, el jugador puede rendir en el campo sin temer que el tobillo lesionado se vaya a resentir.

El vedaje funcional aparece como una herramienta más que útil en la práctica deportiva, puesto que permite reducir el riesgo de lesiones -vendaje preventivo- como practicar deporte evitando que una lesión vaya a más -vendaje terapéutico-.

No obstante no estaría de más que, además de en el terreno deportivo, pasara a utilizarse de forma más extendida en multitud de lesiones que, por desgracia, todavía siguen inmovilizándose con yesos y otros tipos de inmovilizaciones rígidas, que no sólo no ayudan a la recuperación de la lesión (por ejemplo, no son útiles en los esguinces de tobillo…) sino que pueden propiciar la aparición de las consecuencias negativas de la inmovilización (pérdida de mása muscular, pérdida de densidad ósea, riesgo de problemas circulatorios…).